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Mercados de Navidad alemanes
Tendencias.

Dulce Navidad en Alemania

Silvia Alberich 23/12/2019

El pan de jengibre, el famoso 'glühwein' y los tradicionales 'bretzel' son los protagonistas de los populares y pintorescos mercados de Navidad alemanes.

El intenso olor a canela, castañas asadas y vino caliente se respira en cualquier Weihnachtsmakrt (mercado navideño) de Alemania. Multitud de personas disfrutan de la gastronomía germana, que se endulza estas fechas con productos típicos que hacen las delicias de propios y ajenos y que llenan de color y magia el centro de ciudades y pueblos alemanes.

Hemos estado en Freiburg, una preciosa ciudad medieval de Baden-Wurtemberg situada a los pies de la Selva Negra y atravesada por pequeños riachuelos que surcan el centro de la localidad, que celebra estos días su Navidad más festiva y gastronómica.

Una de las bebidas estrella de la pequeña Venecia, como así se conoce a Freiburg, es el glühwein (vino caliente), de origen medieval. Se sirve en su versión tradicional, con vino tinto, y también con vino blanco, siempre con azúcar y especias hervidas, en una gran olla. Los más pequeños también pueden brindar con un ponche, una bebida sin alcohol a base de jugo de manzana, especias, limón, naranja y azúcar.

Entre especias y mensajes navideños

Siguiendo con la versión germana más dulce y como acompañamiento al glühwein encontramos el venerado Lebkuchen (pan de jengibre). Los que tienen forma de corazón (Lebkuchenherzen) llenan las casetas, con mensajes como “Frohe Weihnacht” (Feliz Navidad), “Frohes Fest” (Felices fiestas) o “Ich liebe dich” (Te quiero) y también con el nombre de la ciudad donde se venden.

¿Qué sería de la Navidad germana sin las castañas asadas? ¿Y sin las populares Spekulatius? Estas gustosas galletas planas y rectangulares a base de canela, nuez moscada, clavo, jengibre en polvo, cardamomo y pimienta blanca, están decoradas con motivos navideños.

Ahora es el turno del bretzel, la tradicional rosquilla horneada en forma de lazo que puede tener consistencia crujiente o blanda, como si fuera un bollo. Los típicos son salados -los de ajo y queso son una delicia-, aunque se han ido diversificando y hoy en día son habituales las versiones dulces, hechas con ingredientes como canela, vainilla e incluso bañados en chocolate.

Otra delicia germana es el Christstollen, que se sirve como postre tras una comida o cena navideña y, aunque bastante contundente, también resulta ideal para acompañar un café o infusión. Este pan esponjoso, cuya forma recuerda a un bebé envuelto en pañales, se elaboraba originariamente con harina, levadura y mantequilla. Unos ingredientes a los que, con los años, se han sumado frutos secos, pasas y frutas confitadas, que le dan un sabor genuino y mayor consistencia a este popular postre.

Otro dulce contundente son las Schneeballen (bolas de nieve). Estas singulares esferas de masa quebrada de entre 8 y 10 centímetros son originarias de la localidad bávara de Rothenburg ob der Tauber, aunque se han popularizado en todo el país y se puede disfrutar de ellas en cualquier mercado navideño. De fresa, manzana, canela, jengibre, chocolate, mazapán, turrón... Hay infinitas variedades, todas ellas irresistibles.

Salchichas y patatas, el dúo más germano

Si nos pasamos a la versión salada, Alemania cuenta con una gastronomía navideña de lo más variado que empieza por sus famosísimas salchichas. Desde el típico bratwurst hasta la blanca Weibwurst, las salchichas a la parrilla son un icono del país germano. En Freiburg destaca la Lange rote, que significa larga y roja, por la longitud y el tono bronceado de la misma. Una deliciosa salchicha que se sirve con o sin cebolla y doblada o no (los nativos de Friburgo suelen comerla tal cual, aunque sobresalga del pan).

¿Y las nombradas kartoffel? Las patatas, ingrediente estrella de su gastronomía, son la esencia de las Kartoffelpuffer, unas deliciosas tortitas fritas rellenas con este tubérculo. Suelen estar acompañadas de alguna salsa, tanto salada -la salsa de queso y el chucrut son habituales- como dulce -con compota de manzana-.

El mejor acompañante para este dúo tan auténtico es la cerveza, icono alemán por excelencia. Existen mil sabores y variedades, como las clásicas negra y blanca (Schwarzbier y Weissbier), una opción imprescindible en tierras germanas que completa su amplia y variada oferta gastronómica navideña.

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