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Castañas: descubre todas sus virtudes

Silvia Alberich 23/11/2021

Estos característicos frutos secos de otoño son una fuente de antioxidantes, además de muy nutritivos y energéticos. Crudas, asadas, confitadas y cocinadas en infinidad de recetas, las castañas llenan de color y sabor cualquier plato.

Cubren el suelo de bosques y caminos y llenan las ciudades de un inconfundible y agradable aroma cuando las asan en un puesto callejero. Las castañas son un icono del otoño, un producto de temporada muy versátil que gusta a (casi) todos.

Hay quienes las prefieren solas, otros las disfrutan asadas y también se utilizan para elaborar sopas, mermeladas, salsas y postres caseros. Sea cual sea la manera de saborearlas, estos frutos secos de forma redondeada, color amarronado por fuera y blanco por dentro y sabor entre áspero y dulce son los protagonistas culinarios de estos meses fríos.

Incluso tienen fecha propia en el calendario, el 23 de noviembre, Día Mundial de la Castaña, aunque el 1 sea el día que más se comen, junto con boniatos, panellets y otros postres típicos de Todos los Santos.

Castañas

Energéticas, saciantes y buenas para el corazón

Además de su sabor y olor, las propiedades del fruto del castaño potencian su consumo. Ricas en hidratos de carbono, agua y fibra y bajas en grasas, las castañas aportan un extra de energía, ideal para niños y deportistas. Al ser saciantes y tener pocas calorías (unas 200 por cada 100 gramos de porción comestible), pueden tomarse en dietas de adelgazamiento.

Estos frutos secos originarios de Asia Menor también son una fuente de vitamina C, un antioxidante natural, y de minerales como manganeso, cobre y potasio, este último muy beneficioso contra la retención de líquidos. Además, su alto contenido en ácidos grasos Omega 3 y 6 las convierten en  aliadas para el corazón.   

Grandes virtudes para un alimento que en su día fue comida de gente humilde y ahora es un auténtico reclamo en la cocina de los chefs más prestigiosos y en las cartas de restaurantes de etiqueta. Galicia es la comunidad española donde más se cultivan, junto con Castilla y León y Andalucía.

Cómo asarlas bien

Una de las maneras más habituales de comer castañas es asándolas en la sartén, en el horno e incluso en el microondas.

- En la sartén. Si las dejamos en remojo 15 minutos antes de prepararlas, quedarán más jugosas. Pasado este tiempo, las secamos, les hacemos un corte por la mitad y las colocamos en la sartén a fuego fuerte y sin tapar entre 25 y 30 minutos. Durante ese tiempo, meneamos la sartén para que se hagan por todas partes. Después, apagamos el fuego y tapamos la sartén con un trapo de algodón para que se pelen más fácilmente.

- En el horno. La principal ventaja es que podemos hacer muchas castañas a la vez. Para ello, precalentamos el horno a 200 ºC durante 10 minutos. Después, colocamos las castañas ya cortadas sobre una o varias bandejas y dejamos que se hagan por ambos lados unos 20 minutos.

- En el microondas. Haz un corte longitudinal en cada castaña y colócalas en un recipiente apto para microondas. Si este alcanza los 1.000 W de potencia, será suficiente con calentarlas 2 minutos.

Además de comerlas asadas, te proponemos 2 recetas, una salada y otra dulce, para que las disfrutes al máximo.  

Arroz con castañas y alcachofas

Las castañas y las alcachofas son dos productos de temporada ricos en vitaminas y minerales. Combinados con arroz da como resultado un plato original, sabroso y muy saludable, que podrás preparar fácilmente.   

Arroz castañas

Ingredientes (para 4 personas): 300 g de arroz blanco o integral, 16 castañas, 6 alcachofas (rociadas con limón), una cebolla roja picada, un puerro picado, 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, una cucharadita de anises y una pizca de romero, cebollino y sal.

Preparación:
Cocemos las castañas en agua con los anises y un poco de sal durante 20 minutos. Las escurrimos, pelamos y reservamos.

Limpiamos las alcachofas, reservando sus hojas, y las dejamos en agua con limón.

A continuación, ponemos a hervir abundante agua en una olla y añadimos las hojas de la alcachofa,  la parte verde del puerro, la piel de la cebolla y un poco de romero. Dejamos que cueza durante 15 minutos.

Mientras, rehogamos la cebolla y el puerro en aceite unos 5 minutos.

Después, añadimos las alcachofas y, a continuación, el arroz escurrido con 800 ml del caldo  hirviendo a base de alcachofas, puerro y cebolla.

Echamos una pizca de sal, tapamos la olla y, cuando hierva, bajamos el fuego y dejamos que cueza unos 20 minutos más.

Añadimos las castañas, dejamos reposar 5 minutos y, como toque final, aderezamos con un poco de cebollino.

Tarta de castañas y queso crema

La cremosidad del queso contrasta con la aspereza de las castañas, formando una apetecible combinación. Esta tarta es el postre ideal en las tardes de otoño e invierno y un tentempié irresistible para recuperar energía.  

Tarta Castaña

Ingredientes: 300 g de castañas asadas, 300 g de leche, 4 huevos, 140 g de azúcar, 300 gramos de queso crema, una pizca de sal y extracto de vainilla.

Preparación:
Empezamos por la crema de castañas. Para prepararla, ponemos en un cazo las castañas, la leche, el azúcar, una pizca de sal y el extracto de vainilla. Llevamos todos los ingredientes a ebullición y después bajamos el fuego y dejamos que se hagan durante 5 o 10 minutos.

Cuando la crema se ha enfriado, la colocamos en un vaso de batidora y añadimos el queso crema, los huevos y el resto de azúcar. Trituramos hasta obtener una masa espesa.

A continuación, untamos un molde con mantequilla y espolvoreamos un poco de harina. Añadimos la masa, la tapamos y dejamos que repose unos minutos en la nevera. Mientras, precalentamos el horno a 180 ºC durante 10 minutos.

Ponemos la tarta en el horno unos 45 o 50 minutos, hasta que esté cuajada.  Después, la retiramos, dejamos que se enfríe y lo desmoldamos.  

Para acabar, colocamos la tarta de castañas y queso en una bandeja y podemos espolvorearla con cacao en polvo o azúcar glas.

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